Puerto Rico se opone a EEUU
El 1 de marzo de 1954 es una fecha destacada en la historia del movimiento independentista de la isla caribeña de Puerto Rico. Liderados por Lolita Lebrón dispararon contra la Cámara de Representantes de EEUU, hiriendo a cinco congresistas para denunciar la situación colonial de Puerto Rico, buscando visibilizar la lucha por la independencia y corregir la falsa percepción de que el Estado Libre Asociado acababa con el colonialismo: cuatro enanos en la lucha contra el aparentemente invencible Goliat.
Junto con Lolita Lebrón participaron Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero en el ataque. Lolita Lebrón declaró no haber ido a matar, sino a morir por su patria.
Hacer lo imposible
El primero de marzo de 1954 los cuatro nacionalistas puertorriqueños entraron con pistolas a la sala del capitolio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en Washington DC y comenzaron a disparar. Treinta tiros dispararon y cinco congresistas fueron heridos. La fecha fue elegida para conmemorar la imposición de la ciudadanía estadounidense en la isla en 1917. Fueron arrestados, sentenciados a largas penas de prisión (hasta 50 años) y pasaron 25 años en prisión. Solo en 1979, el presidente Jimmy Carter liberó a los cuatro tras una campaña internacional por su excarcelación. Los nacionalistas se convirtieron en símbolos del nacionalismo boricua. El propósito de su atrevido acto fue llamar la atención del mundo a la situación colonial de Puerto Rico y la represión del gobierno de Estados Unidos contra el movimiento independentista de la isla-nación caribeña.
Puerto Rico había sido ocupado por Estados Unidos al final de la guerra hispano-americana entre España y EEUU de 1898. Desde entonces, el Congreso estadounidense había controlado el país completamente. Hoy día, los puertorriqueños son ciudadanos de Estados Unidos pero los residentes de la isla no tienen voz ni voto en el Congreso ni pueden votar en elecciones presidenciales. Lo que sí pueden hacer es morir en las guerras estadounidenses, en Corea, Vietnam, Irak o contra los nazis.
Resistencia nacionalista
En la primera mitad del siglo XX, el Partido Nacionalista (con su presidente Pedro Albizu Campos) reclamó la independencia de Puerto Rico y dirigió la oposición a la ocupación estadounidense. El gobierno de Puerto Rico, entonces dirigido por gobernadores traídos de EEUU y nombrados por el presidente en Washington, respondió con represión, perpetrando la Masacre de Río Piedras en 1935, en la cual varios jóvenes universitarios fueron asesinados. Los nacionalistas acudieron a las armas, ajusticiando en febrero de 1936 a Francis Riggs, militar estadounidense experto en contrainsurgencia con experiencia de combate en Rusia y Nicaragua, que había sido enviado a Puerto Rico para exterminar a los nacionalistas. (1)
El Domingo de Ramos de 1937 la policía de Puerto Rico, actuando bajo órdenes del gobernador Blanton Winship, abrió fuego contra una manifestación nacionalista pacífica en plena luz del día en las calles de la ciudad sureña de Ponce, matando a 19 e hiriendo a más de cien, incidente que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) describió como asesinato a sangre fría. Al año siguiente Winship estrechamente escapó un atentado contra su vida por parte de un combatiente nacionalista que le disparó.
El ataque en Washington en 1954 ocurrió en un periodo de reformas al sistema político de Puerto Rico, que supuestamente iban a poner fin al colonialismo y enviar el país ocupado por la senda de la democracia formal y la autodeterminación. Estas reformas tenían el propósito de apaciguar al Comité de Descolonización de Naciones Unidas, el cual estaba haciendo cuestionamientos sobre el caso de Puerto Rico que incomodaban a Estados Unidos. Durante este periodo entre las décadas de los 40 y 50, a los puertorriqueños se les permitió por primera vez elegir un gobernador y también se aprobó una constitución mediante referéndum.
Pero la campaña estadounidense para reprimir y exterminar al movimiento independentista continuó sin interrupción. Ni siquiera el pacífico, legal y electoral Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) se salvó de la embestida del imperio. Se aprobó legislación represiva que para fines prácticos hizo ilegal el hacer activismo por la independencia. En los años 50 hubo independentistas que fueron encarcelados meramente por dar discursos, como lo demuestra la “evidencia” presentada en sus juicios.
El ataque de 1954 no fue la primera vez que en Washington DC se oían los disparos de luchadores por la independencia de Puerto Rico. El primero de noviembre de 1950 dos nacionalistas intentaron ajusticiar al presidente Harry Truman (Casa Blair). Uno de los atacantes, Griselio Torresola, murió en el acto. El otro, Oscar Collazo, fue herido y pasó 29 años en prisión. La respuesta del FBI y de las autoridades coloniales locales fue de pura brutalidad. En esa década cientos de independentistas fueron encarcelados; algunos de ellos pasaron dos décadas en prisión. Aún hoy, el FBI tiene saña particular contra los puertorriqueños, especialmente los independentistas.
En la década de los 70 se le sugirió a los cinco nacionalistas presos en EEUU por sus acciones en Washington que pidieran un perdón presidencial. Ellos se rehusaron y dijeron que sólo aceptarían una libertad incondicional. Si alguien debe pedir perdón es el gobierno de Estados Unidos, argumentaron los prisioneros. En 1979 el imperio finalmente cedió; el presidente Jimmy Carter liberó a los cinco sin condiciones. Al regresar a Puerto Rico fueron recibidos como héroes nacionales. De los cinco, el último en fallecer fue Rafael Cancel Miranda (2 de marzo de 2020). Hasta sus últimos días fue miembro militante del movimiento independentista, siempre lúcido y bien bravo a pesar de su avanzada edad. (2)
Pedro Albizu Campos
Para el presidente del Partido Nacionalista, Albizu Campos, tan temprano como la década de 1930, era ya una verdad indiscutible aquello que Franz Fanon describiría a la altura de los años sesenta al afirmar que,“la descolonización es siempre un fenómeno violento.” Para entender la concepción de lucha armada articulada por el nacionalismo puertorriqueño, es importante conocer los acontecimientos a partir del año 1935. A raíz de los sucesos que desembocan ese año en el asesinato a mansalva por parte de la Policía de Puerto Rico de cuatro nacionalistas en Río Piedras se planteó para el nacionalismo la necesidad de preparar el camino de la lucha armada. Sin descuidar el desarrollo de una organización que tuviera la capacidad de articular aquellas luchas cívicas necesarias para la independencia, para el Partido Nacionalista resultaba además necesario, el desarrollo de una estructura organizativa de carácter militar que permitiera a un movimiento libertador antiimperialista asumir las tareas militares que dicha lucha demandaba.
La concepción de “guerra, guerra, guerra contra los yanquis” lanzada como consigna por el Partido Nacionalista a raíz de la Masacre de Río Piedras era una declaración real de guerra que el nacionalismo asumía frente al poder imperialista de los Estados Unidos en Puerto Rico. Dicha concepción tomaba cuerpo en el ajusticiamiento del Coronel Elisha Francis Riggs, llevado a cabo por los nacionalistas Hiram Rosado y Elías Beauchamp; Riggs era entonces Jefe de la Policía de Puerto Rico. Era el inicio del reclutamiento para organizar el Cuerpo de Cadetes de la República como Ejército Libertador.
La respuesta del gobierno norteamericano al desafío nacionalista condujo al encarcelamiento y enjuiciamiento de su liderato. En un segundo juicio ante la Corte Federal el liderato del Partido Nacionalista fue condenado a largas penas de cárcel por conspiración sediciosa para derrocar el Gobierno de Estados Unidos. Las condenas recibieron una reacción inmediata de parte del nacionalismo cuando al día siguiente del traslado de Albizu Campos y sus compañeros a la prisión federal de Atlanta, el coche en que viajaba el Juez Cooper, quien les sentenciara, fuera tiroteado por un comando nacionalista. A partir de este momento el Gobierno norteamericano desataría en el país una intensa campaña represiva la cual tendría su más significativo momento el 21 de marzo de 1937 cuando ocurre en Ponce en la Masacre del Domingo de Ramos, con 22 personas muertas y más de 250 heridas.
En los años que transcurrirían durante el destierro de Albizu Campos y el liderato sentenciado, el Partido Nacionalista concentró su actividad en la gestión organizativa y en la búsqueda de solidaridad internacional de parte de las repúblicas latinoamericanas con la independencia de Puerto Rico. Igualmente, desarrollaría una campaña en oposición al servicio militar obligatorio impuesto a los puertorriqueños desde 1917, esta vez dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial.
Fue durante este período que el Gobierno de los Estados Unidos desarrolló una estrategia dirigida a debilitar el apoyo a la independencia en Puerto Rico. Nos dice Juan Antonio Corretjer que en septiembre de 1939 el gobierno de los Estados Unidos hizo acercamientos con Albizu Campos en la prisión de Atlanta. El Partido Nacionalista debía renunciar a la independencia y dejar su enfrentamiento al poder imperialista de Estados Unidos en Puerto Rico. El rechazo por parte de Albizu Campos colocó en la mira de los Estados Unidos la opción del Partido Popular Democrático fundado en 1938. Este partido, en su origen, agrupaba tanto a independentistas como autonomistas. Fue a través del PPD y dentro del marco de una estrategia timoneada por la Inteligencia Naval de la Marina de Guerra estadounidense, como se desarrollaría el movimiento político del gobierno de los Estados Unidos para legitimar un nuevo modelo de estatus colonial en Puerto Rico, el Estado de Libre Asociación.
Extinguida su condena, Albizu Campos y sus compañeros regresan a Puerto Rico el 15 de diciembre de 1947 para seguir organizando la resistencia. El contexto después de la Segunda Guerra Mundial era diferente. Existía un nuevo orden mundial producto de los cambios en la correlación de fuerzas surgida entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en el periodo de posguerra; se desarrollaba un amplio movimiento en el desarrollo de las luchas descolonizadoras en Asia y África y se articulaban nuevos movimientos sociales en América Latina. La respuesta represiva por parte de los Estados Unidos se imponía a escala global. Puerto Rico no fue la excepción.
EEUU modificó el modelo colonial en Puerto Rico. Se precipitaran los planes organizativos del Parido Nacionalista para llevar a cabo previo a las elecciones de 1952 un nuevo levantamiento armado a aquel efectuado el 30 de 1950. El propósito de las acciones en los Estados Unidos era captar la atención de la comunidad internacional al caso colonial de Puerto Rico y evidenciar, a la vez, el hecho de que no se trataba de una lucha entre puertorriqueños. Las acciones armadas llevadas a cabo por el Partido Nacionalista incluyeron el Ataque a Fortaleza el 30 de octubre; las acciones armadas en pueblos como Jayuya, Utuado, Arecibo, Naranjito, Mayagüez, Peñuelas, San Juan. Y el ataque a la Casa Blair en Washington (1 de noviembre de 1950), residencia provisional del presidente de Estados Unidos. El resultado del levantamiento armado, del cual participaron aproximadamente 140 nacionalistas, fue de 29 muertos (21 nacionalistas y 8 policías y militares) y 47 heridos.
A partir de la acción armada de 1950, la represión se volcó contra el Partido Nacionalista y muchos independentistas fuera de dicha organización. Decenas de sus dirigentes nacionales y locales al igual que múltiples combatientes fueron encarcelados. Mientras el Partido Popular asumía las riendas de la represión en el país, los Estados Unidos avanzaban resueltamente en el diseño y creación de lo que vendría a llamarse el “Estado Libre Asociado.” Mientras el nacionalismo era estigmatizado y los participantes directamente en la Revolución de 1950 cumplieron largas condenas, el Partido Nacionalista comenzaba a rearticularse para continuar adelante su proyecto histórico.
El temor de que Albizu Campos falleciera en prisión junto a la presión internacional ejercida sobre el Gobierno de Estados Unidos, llevaron a al PPD a indultar a Albizu Campos el 30 de septiembre de 1953. Inmediatamente después de su excarcelación, se pronuncia en el sentido de que “nadie, amparado por la fuerza, pueda impedir el ejercicio de soberanía y libre determinación de un pueblo, porque ello sería una burla a la historia.”
En efecto, la burla histórica se encontraba en camino. En noviembre de 1953 el Gobierno de los EEUU con la complicidad del Gobierno de Puerto Rico, consigue de la Asamblea General de la ONU la aprobación de la Resolución 748 (VIII). Mediante ésta Puerto Rico quedaba excluido del listado de territorios coloniales sobre los cuales las potencias administradoras (EEUU) tenían que rendir cuentas a la Asamblea General de la ONU. Ante este cuadro, Albizu Campos modificó los planes originalmente trazados para que desde Estados Unidos la Juntas Nacionalistas allí organizadas enviaran combatientes nacionalistas a Puerto Rico. En su lugar impartió órdenes específicas a las Juntas Nacionalistas de Nueva York y Chicago para que utilizaran los recursos disponibles para llevar a cabo acciones político-militares contra blancos en los Estados Unidos. A pesar de las luchas internas y traiciones, al fin se lleva a cabo el ataque al congres el 1 de marzo de 1954.
NOTAS:
(1) Informacón del artículo Redordando el ataque al Congreso de EEUU de 1954”, publicado en Alainet, escrito por Carmelo Ruiz Marrero, 2021-01-07 (LINK)
(2) Información del articulo “El ataque al Congreso y su significado para la lucha de independencia de Puerto Rico”, RumboAlterno, autor: Alejandro Torres Rivera, 2025-03-02 (LINK)
IMAGENES:
(1) Puerto Rico (rumboalterno)
(2) Puerto Rico (rumboalterno)
(3) Ponce Massaker (facebook)
(4) Puerto Rico (rumboalterno)
(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-03-02)
