Porque el Estado falló
El estreno del documental “Antifa. Hombro con hombro donde el Estado falló”, tuvo lugar en 2024 en Berlín. El documental del colectivo de vídeo Leftvision cuenta la historia del movimiento. Pero no aclara cuáles son las lecciones para hoy en día. En un primer momento, el espectador se ve retrotraído a la época de los años del bate de béisbol, cuando el nacionalismo campaba a sus anchas y los hogares de los refugiados ardían en llamas. Crítica de la película también desde el movimiento autonómo.
Película antifascista: padres que pasean a sus hijos por edificios manchados de esvásticas, nazis con antorchas, cócteles molotov contra casas de refugiados. La introducción a la película “Antifa” del colectivo de vídeo Leftvision es rápida y brutal.
Con esta introducción, el colectivo de izquierdas Leftvision se mantiene fiel a su enfoque estilístico de utilizar impresionantes coreografías de imágenes para hacer comprensible la realidad de los movimientos de izquierdas. “Antifa” es la tercera película cinematográfica del colectivo. “Hamburger Gitter” (Barrotes de Hamburgo, 2018), un análisis de la violencia policial y la militarización durante la cumbre del G20 en Hamburgo, fue seguida en 2022 por “Rise up”, una búsqueda de los motivos de personas de todo el mundo que luchan por un mundo mejor. (1)
Las películas son siempre trepidantes y cautivadoras, y alternan entre disturbios y entrevistas en profundidad. “Antifa” es también una película radicalmente sesgada y subjetiva en la que cinco activistas antifa de la década de 1990 cuentan sus historias. No hay una voz narrativa. Lo que surge es una acertada autorreflexión de múltiples capas del movimiento antifascista, que plantea una serie de cuestiones de actualidad sobre cómo hacer frente al fascismo, pero que en algunos casos se niega a responderlas.
Las entrevistas muestran claramente cómo el movimiento antifascista de los años 1990 se desarrolló en el vacío dejado por la inacción del Estado frente a la violencia nazi. Los entrevistados en la película cuentan historias impresionantes de cómo la policía permitió que continuaran los pogromos ultraderechistas, pero se movilizó a lo grande cuando los activistas antifascistas defendieron los hogares de los refugiados. "La policía no puede hacer eso, pegar a los fascistas, así que nosotros lo hacemos por ellos. Es lógico", dice un adolescente de Hamburgo, de unos 17 años, en una grabación de archivo. Su grupo juvenil se autodenominaba los “Maderos Rojos”: una policía comunista porque la burguesa estaba fracasando.
Antifa significa trabajo de investigación
Fue este impulso de autodefensa el que condujo a la profesionalización de la resistencia antifascista. El desarrollo se traza en detalle en las entrevistas. Para “interceptar” a los principales neonazis, los grupos antifascistas iniciaron una amplia labor de investigación en muchos lugares. En otra grabación de archivo, un neonazi se queja delante la cámara: “Los autónomos han creado un aparato de espionaje que pronto superará a la Oficina de Protección de la Constitución”. Exagerado.
Sin embargo, pronto queda claro que los nazis no serán derrotados sólo con la contra-violencia. Así que se empieza a trabajar en la construcción de una contra-cultura. Se fundan clubes juveniles y se ofrecen cursos de autodefensa. Los grupos antifa organizan cursos de formación para profesores y también mejora el trabajo de relaciones públicas. Incluso en condiciones de gran represión, se está desarrollando una profesionalidad que debería impresionar a los jóvenes antifas de la próxima generación.
Sin embargo, no está del todo claro cuáles son exactamente las lecciones para los retos actuales. En respecto a la AfD, la mayoría de los entrevistados resumieron las cosas con sobriedad. “Si soy sincero, nuestro éxito fue relativamente escaso”, dice uno de los activistas. En una película que no quiere ser la crónica de un movimiento, sino una intervención política, esta ausencia de respuestas tangibles deja a algunos insatisfechos.
Por supuesto, no es tarea de una película de cine proporcionar una guía paso a paso contra el fascismo. Pero teniendo en cuenta los años 90, probablemente habría sido útil examinar más de cerca el fracaso del Estado mencionado en el título. En la película, esta discusión tiene lugar casi exclusivamente en relación con la policía. Sin embargo, la película ignora la complicidad de los políticos.
Ataque al derecho de asilo
En 1993, los partidos CDU/CSU (reaccionario), SPD (socialdemócrata) y FDP (derecha liberal) reaccionaron a los ataques derechistas de Mölln y Rostock-Lichtenhagen, entre otros lugares, restringiendo masivamente el derecho de asilo. Al igual que hoy, los partidos burgueses intentaron luchar contra el fascismo haciendo todas las concesiones posibles a los fascistas. Una mirada de los antifas experimentados a esta parte del fracaso del Estado y también a las luchas económicas del periodo posterior a la reunificación habría sido sin duda provechosa para señalar posibles lecciones políticas.
En general, sin embargo, el gran valor de la película reside en mostrar a una generación de jóvenes antifas cómo personas anteriores a ellos han dedicado sus vidas a la lucha por la humanidad. Esto es extremadamente valioso en tiempos en los que la transferencia intergeneracional de conocimientos se ha visto interrumpida por el coronavirus en muchos contextos del movimiento. Como dice un experimentado activista al final de la película: “Lo haría una y otra vez”. (1)

Comentarios desde el ambito Autónomo
Bajo el seudónimo de Dancing Bull, la revista de internet Kontrapolis publicó el 25 de agosto de 2024 un artículo bajo el título "Huecos en la pelicula y la realidad. Una observación crítica de antifa y de la izquierda radical siguiendo como reseña de pelicula”. Se publicaron los siguientes comentarios sobre la película “Antifa – Hombro con hombro, donde el Estado falló”: (2)
El miércoles pasado vi el “estreno mundial” de la película “Antifa“ con un buen amigo (3). En cuanto se llenó el teatro, tuve la impresión de que más de la mitad de la gente ya había asistido a manifestaciones de izquierdas. Por tanto, no se trataba necesariamente de un público burgués, al que los cineastas dicen querer dirigirse también, sino en su mayoría procedente de la escena política de izquierdas de Hamburgo.
Sólo después nos dimos cuenta de que no habíamos visto a nadie que no pareciera una patata ecológica alemana, como nosotros. Puede que obviamos a alguien, pero estábamos allí por la película, no para hacer un microcenso. De todas formas, la impresión de un público (casi) totalmente blanco esa noche sigue ahí. Por desgracia, tenemos que admitir que esta composición exclusivamente blanca también se pudo observar en las grandes manifestaciones de la contra-derecha, lo que sugiere un cierto patrón y plantea preguntas como: Estas “luchas por los demás”, ¿llevan también a luchas de ellos por nosotros, por ejemplo contra la criminalización de Antifa? ¿Los inmigrantes también defienden a los antifascistas, se combinan las luchas? Si la respuesta es no, ¿qué significa esto para una estrategia de izquierdas que gira en torno a la auto-escenificación?
Y, por desgracia, la película es una copia de esta brecha social con la brecha migrante: En la película ni siquiera aparece una migrantifa, algo que también critica Carina Bock en su crítica de la película en AK (4). Los refugiados entrevistados sólo aparecen como víctimas, incluso cuando insinúan su propia resistencia militante. Por otro lado, lamentablemente esto también se corresponde con la realidad de que muy pocas personas con un trasfondo migratorio son activas en la burbuja de la escena dominada por blancos de la izquierda “radical” y, por tanto, también en la antifa blanca. Hay razones para ello que irían más allá del alcance de este artículo. Sin embargo, existe una Migrantifa en este país y ni siquiera mencionarla en una película con un título tan ambicioso debería dar que pensar.
Para los conocedores políticos, la película ofrece una reminiscencia bien hecha, pero por lo demás no hay mucho que sea nuevo y no lo suficiente que sea crítico. Aunque, para ser justos, no debería esperar ninguna crítica de esta película, que ni siquiera forma parte del (todavía existente) discurso de izquierdas en diversos periódicos y declaraciones. Al menos una de las activistas entrevistadas sí dice -muy brevemente- que también hubo críticas internas al comportamiento patriarcal de los antifas masculinos. Pero esto sólo se mencionó una vez de forma breve y superficial y no se exploró en profundidad. Igual que en el discurso real.
El tema de la militancia se describió de forma igualmente superficial, aunque es el segundo aspecto principal y dominante de la película junto con el tema del trabajo de investigación de los antifas. Sólo en un momento dado un activista cuestionó brevemente la eficacia de este enfoque. Dirigido a un público burgués, el retrato que hace la película de la necesidad de la militancia antifascista, que se basa principalmente en imágenes de los pogromos de los años 90, es quizás exitoso en términos de propaganda. Pero una vez más, como en todas las discusiones sobre militancia interna de las últimas cuatro décadas, echo mucho de menos la profundidad necesaria. Cuando el camarada entrevistado de Quedlinburg llega al punto de sus relatos en el que hay un “por qué” muy concreto a la cuestión del uso de la violencia, el guión se para. Me pareció bien que se señalaran los límites de la violencia utilizada, “no aplastar a nadie”, “no pisar” o “nada de paraplejias”: así se describe una diferencia de carácter entre la violencia de derechas y la de izquierdas.
Es perfectamente posible analizar esta práctica militante de la violencia física contra los nazis, que va más allá de un planteamiento puramente defensivo, incluso encuadrarla en un concepto aceptable. Tales experiencias ciertamente aseguran que los nazis irreflexivos perciban las zonas antifa que han conquistado como zonas prohibidas “desde las entrañas” e instintivamente las eviten a pesar de los llamamientos morales de sus incitadores.
Sin embargo, esta visión no suena tan noble y revolucionaria como la autoimagen de un antifa ostensiblemente defensivo, ya que la ofensiva, que se glorifica como defensiva y sigue la práctica de domesticación de los domadores, tiene naturalmente una connotación negativa, al menos para las personas con una mentalidad antiautoritaria o anarquista. Sin embargo, la violencia contra las personas descrita de este modo puede justificarse como concepto político y aplicarse conscientemente en la práctica. Entonces, los protagonistas no estarían impulsados por un odio irreflexivo, del que también hablan claramente los entrevistados, sino por la constatación de una amarga necesidad. En tal estado de conciencia, las personas ya no tendrían que observar conscientemente los límites de la militancia antes mencionados (lo que siempre supone un reto en este tipo de conflictos), ya que ello resultaría automáticamente de un cambio de actitud.
Desde esta perspectiva del concepto de militancia, queda mucho más claro que la violencia sólo puede ser una solución para escalas muy pequeñas y, sobre todo, que el problema real no se aborda de ninguna manera en su raíz. La militancia es y sigue siendo un concepto de solución puramente superficial, a menos que se extermine a todos los “enemigos”... Pero eso es pensamiento fascista. Esta perspectiva sería quizás también un requisito previo para criticar con más profundidad la masculinidad tóxica, especialmente en los grupos antifa, y lograr así un cambio duradero a través de un auténtico cambio interior en lugar de una moral de escena superficial.
La falta de profundidad en el trabajo antifascista en la realidad, que efectivamente sólo trata los síntomas, también se refleja en la película, en este sentido describe correctamente la situación actual. Sin embargo, tal profundidad requeriría una crítica del propio encasillamiento, de la clasificación puramente superficial en amigos y enemigos, del carácter problemático de la cuestión de un “borde claro” (contra la derecha). Entonces quizás también nos daríamos cuenta de que cada uno de nosotros tiene algo de nazi, y analizaríamos por qué. Y a partir de ahí seguramente llegaríamos a estrategias de solución radicales: literalmente, atacar las raíces. Visto así, el “borde claro” sólo puede definirse por las acciones de las personas, y las personas que atacan físicamente a los refugiados y a los izquierdistas sin inhibición y con una voluntad de destrucción reconocible están claramente detrás de este borde. Pero yo veo el borde más lejos, tanto humana como políticamente, que muchos izquierdistas “radicales” y antifas, y desde luego mucho más lejos que los márgenes de la burbuja de la escena.
En definitiva, la película cuenta la historia de una generación que empezó a comprometerse activamente y con dedicación con el trabajo antifascista en los años extremos posteriores a la reunificación. Las generaciones actuales también deben aprender de los informes y los errores de entonces, ya que la situación (y esto sólo se desprende brevemente de la película) parecía desesperada, sobre todo en el Este. Esta desesperanza ha aumentado hoy en día. Aprender de entonces significa plantearse preguntas críticas y conceder siempre gran importancia a la autocrítica. No basta con “somos los buenos”, porque todo el mundo piensa eso, incluso los fascistas. Necesitamos una reevaluación y conceptos que reorienten el trabajo de base antifascista. ¿Quizás como un trabajo de base holístico y revolucionario que cuestione todo el sistema y la forma en que nos tratamos los unos a los otros? En ese contexto más amplio, el antifascismo sería entonces una parte importante de las discusiones con las bases.
NOTAS:
(*) Traducción del articulo “Film über Antifa“ (alemán) (LINK)
(1) “Antifa-Film von Leftvision. Weil der Staat versagte“, diario taz, 2024-08-27
(2) “Anmerkungen zum Film: Antifa – Schulter an Schulter, wo der Staat versagte“, Kontrapolis, 2024-08-25. Autor*innen: Dancing Bull
(3) “Antifa – Schulter an Schulter, wo der Staat versagte“, Web
(4) “Nazis von der Straße fegen“, Analyse und Kritik, 2024-08-20
IMAGEN:
(*) Antifa pelicula (leftvision)
(PUBLIKATION BASKULTUR.INFO 2025-04-18)
